Bajo la energía del nahual 4 Tz’ikin, y en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, se llevó a cabo el 17º Festival Semillas de Pensamiento, impulsado por la Red de Organizaciones de Educadores y Educadoras Populares Red K’at Guatemala. El encuentro reunió a diversas organizaciones que trabajan por la defensa de los territorios, los derechos individuales y colectivos, y la soberanía alimentaria. Entre las organizaciones estuvieron: Cour, Custodios del Bosque, La Cuerda, Plataforma LEYDEM, ASIDECQ, AMES, Redsag Guatemala, Acción Comunitaria, Alfareras de Chinautla, entre otras, que desarrollan su accionar principalmente en la región central del país.
El objetivo de este festival es generar conciencia crítica en espacios públicos, compartiendo “semillas de pensamiento” en torno a reivindicaciones y propuestas económicas, entendidas como una acción política, cultural y social que forma parte de un proyecto colectivo que unifica a distintos actores.
Desde hace 17 años, este festival ha promovido la defensa de los derechos humanos, la protección de los territorios y la soberanía alimentaria, utilizando la educación popular como base metodológica. También se fomenta el arte como expresión de los pueblos, denunciando problemáticas como la minería y la deforestación, con una postura clara de “No a las minerías” y el cese de la destrucción de la Madre Naturaleza. Al mismo tiempo, el festival se convierte en un espacio de encuentro, celebración de la vida, alegría y solidaridad, porque compartir también es un acto revolucionario.
A lo largo de los años se han incorporado organizaciones que impulsan iniciativas de ley para la defensa de las semillas criollas y los saberes ancestrales (Iniciativa 6086), el emprendimiento económico como desarrollo integral de las mujeres (Iniciativa LEYDEM 5452) y la defensa del agua como derecho humano y bien común (Iniciativa 5070), que promueve 19 principios fundamentales.
El festival también ha visibilizado la criminalización de personas defensoras de la naturaleza, como Bernardo Caal y Lolita Chávez, perseguidos por el Estado por su labor en defensa de la Madre Tierra. Este año se abordó nuevamente esta realidad, denunciando la persecución a liderazgos como Luis Pacheco, actualmente privado de libertad, y otros defensores y defensoras que enfrentan procesos judiciales injustos.
En este sentido, el festival se reafirma como un espacio para exigir libertad para los presos políticos, fortalecer la organización comunitaria, unir esfuerzos colectivos y alzar la voz frente a las opresiones y desigualdades que persisten en el país.
Nota: Sulmi De La Cruz
