3 Mar 2026, Mar

La comunicación como derecho y herramienta de transformación desde los territorios

En Guatemala, la comunicación comunitaria continúa afirmándose como una herramienta política y organizativa para los pueblos originarios. Así lo demuestran las y los jóvenes de las comunidades de Santa Inés y Mam Cajolá, del municipio de Champerico, departamento de Retalhuleu, territorio maya mam, ubicado a 226 kilómetros de la ciudad, quienes culminaron recientemente el Diplomado en Periodismo Comunitario, impulsado por la Federación Guatemalteca de Escuelas Radiofónicas (FGER) en coordinación con La Asociación Indígena Agropecuaria Pro Desarrollo Integral (ASIAPRODI)

El proceso formativo reunió a 25 jóvenes comprometidos con fortalecer la palabra desde sus territorios e idioma maya. Durante cuatro módulos, reflexionaron sobre el papel de la comunicación en la defensa de derechos, la visibilización de las problemáticas locales y la construcción de narrativas propias frente al silencio impuesto por los grandes medios.

“Aprendí que hacer noticias es importante para que las personas estén informadas. En nuestras comunidades muchas veces los medios no llegan, y por eso necesitamos jóvenes que comuniquen lo que vivimos. Las mujeres también tenemos derecho a ocupar estos espacios y a hacerlo con orgullo desde nuestras raíces”, expresó Evelyn Sález Velázquez, participante de la comunidad Santa Inés.

El diplomado realizado en la comunidad Mam Cajolá,  no solo abordó técnicas periodísticas, sino también una reflexión crítica sobre la comunicación como práctica política y como derecho colectivo. Desde la experiencia de FGER, se busca que la formación llegue a las comunidades para que la palabra y el conocimiento se fortalezcan donde nacen, en los territorios.

Durante la clausura del proceso, las y los participantes visitaron las instalaciones centrales de FGER en la ciudad de Guatemala, donde conocieron el trabajo que se realiza en los estudios de radio, el set de televisión y los espacios de producción audiovisual. También sostuvieron un encuentro con integrantes de la red de periodistas Maya Ka’t y la Red Comunicadoras Indígenas Jun Na’oj , quienes compartieron su experiencia en el  proceso de producción del noticiero, la comunicación indígena y antirracista,  reafirmando el papel político de las mujeres y pueblos originarios en la defensa del derecho a comunicar desde sus idiomas y cosmovisiones.

En reconocimiento a su compromiso, las y los jóvenes recibieron equipo de comunicación que les permitirá continuar fortaleciendo sus prácticas y replicar lo aprendido en sus comunidades.

Para Zurisaday Barán, maya kaqchikel e integrante del colectivo Tja Kuxin (Casa de la Juventud), este proceso es una muestra de cómo la comunicación puede convertirse en un acto de autonomía y transformación:

“Venimos de comunidades donde muchas veces no hay servicios básicos, ni escuelas dignas, pero tenemos la palabra. Y esa palabra puede abrir caminos. Necesitamos que se escuche lo que pasa en nuestros pueblos, no solo para mostrar las carencias, sino también para contar lo que construimos colectivamente”.

El Diplomado en Periodismo Comunitario reafirma la apuesta política de fortalecer la comunicación desde los pueblos y no desde los centros de poder. En cada territorio, la voz de las y los jóvenes se convierte en una herramienta de acción y de resistencia frente a los discursos hegemónicos que históricamente han silenciado a las comunidades indígenas.

Porque cuando la comunicación nace desde el territorio, deja de ser solo información, se convierte en poder, en memoria y en futuro compartido.

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