ADN: cadena de esperanza


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El ADN es el ácido desoxirribonucleico es un ácido nucleico que contiene las instrucciones genéticas usadas en el desarrollo y funcionamiento de todos los organismos vivos. Esto es lo que da las diferentes características físicas que observamos en individuos, como el color de ojos, la altura, entre otras.

El ADN es útil para la identificación de restos humanos por varios motivos: cada persona posee un ADN único, formado por partes iguales del ADN de sus padres. El ADN puede analizarse con miras a producir un perfil que permita efectuar una comparación fiable con otros perfiles; puede recuperarse y analizarse a partir de muestras biológicas diminutas, como manchas de sangre o incluso un solo cabello.

El análisis de ADN realizado para identificar restos humanos es un proceso que comprende los siguientes pasos:

  1. Obtener muestras de ADN de los restos humanos.
  2. Obtener muestras de ADN tomadas de la persona desaparecida antes de su desaparición, o de sus familiares biológicos (padres o hijos y, en algunos casos, hermanos). Es aconsejable tomar muestras de más de un familiar.
  3. Comparar y evaluar el grado de la compatibilidad entre el ADN de los restos y el ADN de las muestras de referencia.

Cuando los restos óseos están muy fragmentados o desarticulados y se encuentran mezclados con los elementos óseos de otras personas, es posible combinar el uso del análisis de ADN  con otros métodos forenses.

En Guatemala la Fundación de Antropología Forense, FAFG, es la única que cuenta con un la laboratorio acreditado para realizar estos procesos.

Los conflictos armados, suelen traer consigo la desaparición de numerosas personas. Esas personas pueden haber desaparecido durante desplazamientos forzados, encontrarse detenidas, pueden ser militares “desaparecidos en acción” o víctimas de masacres.

Cualquiera sea el motivo de su desaparición, la falta de noticias de sus seres queridos, sumada a la incertidumbre acerca de su paradero, causan sufrimientos indecibles a los familiares afectados. En estas situaciones, es frecuente que las personas desaparecidas hayan muerto.

El único alivio para los familiares es recibir una confirmación fidedigna de la muerte y saber que los restos de sus seres queridos han sido o pueden ser tratados con dignidad y con respeto por su cultura y sus creencias religiosas. Por ello, la recuperación y la identificación adecuadas de los restos humanos es parte fundamental del proceso de reparación no sólo para los familiares de personas desaparecidas, sino para comunidades enteras.

Es allí donde entra a aportar el ADN, proceso con el cual, la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG), ha logrado identificar a varias víctimas del Conflicto Armado Interno (1960-1996) permitiendo que las personas conozcan lo ocurrido a su ser querido, por medio de la ciencia. Además, logrando identificar las osamentas, la FAFG, permite que estas retornen a su núcleo familiar y puedan ser enterrados según las costumbres y creencias de la familia. Logrando que las personas logren cerrar un ciclo de duelo. Siendo el ADN una cadena de esperanza para quienes aún buscan a sus familiares desaparecidos. Para más información clic AQUÍ.

 

 

 

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