Kajkoj Máximo Ba Tiul1

Hace unos días, un amigo pasó por una de las tiendas de mi pueblo, y me contó que se puso a platicar con el dueño, porque le llamó la atención que un dirigente de un partido, había estacionado su vehículo, violando las normas de tránsito.

Entonces, le pregunta a su amigo, ¿qué hace este señor aquí, casi atropellaba a una señora? le responde, “lo que pasa que nos está diciendo que tenemos que votar nulo, por presidente y diputados, pero por la alcaldía no”. ¿Y entonces a quien van a apoyar? le sigue preguntado, “por Mariana”2, refiriéndose a la hija de

la jefa del Clan Xoná. Aparece otra persona, parte de la planilla del Comité Cívico de la familia Xoná y en vez de dialogar, comienza a reprender y a defender a los Xoná, diciendo: que “no es cierto, todo es calumnia y quienes comentan esto, son envidiosos”

Como dice aquella frase; a los corruptos, genocidas, asesinos, ex convictos, narcotraficantes, coyotes, lambiscones, ladrones, “los ven como angelitos, aunque les haga sombra el mismo diablo”. La ciudadanía, así como normalizó la idea “aunque robe que haga algo”, también está volviendo costumbre, que cualquier que haya delinquido se autonombre, autoproclame “líder o lideresa”, “representante” y hasta líder de cualquier partido político”.

No importa a los ciudadanos de donde vino los recursos de la campaña. La población aún no cree que todos los partidos de derecha, mantuvieron su campaña con recursos del Estado y el crecimiento en números, es porque se sienten seguros y que son capaces de dividirnos. Una gran parte de los recursos invertidos en esta campaña, vienen ministerios de Desarrollo, de Ambiente y Recursos Naturales, de Agricultura, Ganadería y Alimentación, de Trabajo, de Cultura y Deportes, del Fondo de Desarrollo Social, de los CODEDES, de programas como del Adulto Mayor3, es decir del Estado y que repercute en la vida de todo el país y otra parte del narcotráfico y de grupos que comenten otros ilícitos.

Hoy nos volvemos a enfrentar con que no tenemos partidos políticos. Lo que en Guatemala conocemos como partidos políticos, son estructuras creadas por el crimen organizado, pacto de corruptos o alianza criminal, para mantenerse en el poder, sin interesarle en lo más mínimo la situación de la población y por eso, los supuestos planes de gobiernos, son solo demagogia, por que el interés que tienen es robar y delinquir.

Pero bueno, a pesar de la desesperanza y la angustia que tienen los ciudadanos guatemaltecos, porque a doce horas de la votación una gran mayoría aún no decide por quién votar. Entre los llamados al voto nulo o vota, pero no botes, o no votes por los mismo y vota por la izquierda. Las elecciones pueden ser un punto de inflexión. O un parteaguas. Aquí no solo se puede decidir que siga el crimen organizado secuestrando nuestra vida, nuestra existencia, porque eso es. Quieren mantenerse en el gobierno, para controlar el Estado y hacerlo el instrumento contra nosotros. Cuando digo parte aguas o inflexión. Porque también puede ser el fuego que pueda encender para construir o retomar la ruta para nuestra liberación.

Esta liberación que es sinónimo de revolución. En este sentido los criminales no se irán solo con demostrarle que los que queremos un país diferente somos más. Los criminales, como los genocidas, corruptos, neo fascistas, derecha neoliberal, etc., se irán cuando construyamos una fuerza potente de pueblos, que los saque y los expulse de la institucionalidad del Estado.

Las elecciones debe ser el punto de partida para construir Poder Popular. Y para eso, como hemos dicho repetidas veces, no son los partidos, ni las ONG, ni las organizaciones sociales, ni los movimientos quienes sean la vanguardia, sino los pueblos. Poder popular que se construye con la articulación de todas las fuerzas que están en movimiento, como son los pueblos.

Mañana, que sea entonces, el inicio para volver a las sendas de la revolución. El nuevo amanecer será una realidad, si construimos fuerza y poder popular.

PROHIBIDO RENDIRSE