Por segundo año consecutivo no se han logrado acuerdos entre  empresarios y trabajadores en cuanto al salario mínimo. Mientras los primeros solicitan que este se congele,  trabajadoras organizadas denuncian contubernio con el gobierno para “continuar explotando  a la clase trabajadora”.

Según CACIF, existe un mal cálculo en el costo de la canasta básica porque los precios varían en todo el país, por lo tanto el dato no podría ser utilizado para  calcular un posible aumento.

Para Maritza Velásquez, de la Asociación de Trabajadoras del Hogar, a Domicilio y de Maquila, ATRAHDOM, está demostrado con estudios y análisis que el salario mínimo debería aumentar a Q. 196 quetzales diarios o  Q. 5, 880 mensuales.

Desde 2018 el salario mínimo se mantiene en Q. 90.16 para las actividades agrícolas y no agrícolas y Q. 82.46 para la actividad exportadora y de maquila. De seguir así habrán menos oportunidades de un empleo digno, expresó Julia Amparo Lotán.

“No descartamos el contubernio del gobierno de turno con el sector empresarial, para no decretar el incremente lo salario mínimo, estableciendo mayor impulso  a los salarios diferenciados” manifestó.

De no llegar a acuerdos entre ambos sectores, el presidente Jimmy Morales tiene hasta el finalizar el mes de diciembre para fijar un aumento al salario mínimo o mantenerlo como lo hizo el año anterior.

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